domingo, 1 de marzo de 2015

Columna Periódico Conservador

3+2 igual a ¿progreso?

Raquel F. Valdivia

Aclárense











Piden cambios y protestan por cambios. 
Somos la pescadilla que se come la cola.
 Y en la cola estamos, no en la de deportes, 
ni en la del buen tiempo, sino en la del 
pilar del desarrollo y en la que simboliza, 
en gran parte, la inversión en capital 
humano: La educación. España, a pesar de 
sus intentos por alcanzar a sus vecinos 
cuantificando la educación- aumentaron
 los años de formación-, continúa en el
 mismo vagón en el que yacía hace 50 años.
 Y es que, cuando España estableció el Plan
 Bolonia, optó por la opción del 4+1 
(Grados de cuatro años de 250 créditos 
y Másteres de 60), a diferencia de la mayor 
parte de países de la UE, que implantaron 
el aquí avasallado 3+2 (Grados de 3 años 
de 180 créditos y Másteres de 120). Con esta 
reforma se pretende facilitar la homologación 
de los grados europeos. Este factor sería 
positivo por partida doble, ya que por un lado
 nuestros jóvenes ampliarán su mercado laboral
 y, por el otro, se contribuirá a la internacionalización 
de las universidades españolas, ya que estamos 
dentro de los 11 países con un mayor alumnado 
extranjero. El caso es, que cuando se quiere 
avanzar, las cuerdas de los que se denominan
 “progres” se enrollan al cuello del progreso. 
Y así estamos, con el culo al aire frente a las 
potencias que no tienen miedo a los cambios, 
pero a los cambios que conducen al futuro 
y no al pasado, que acercan a la prosperidad 
popular y no a la pobreza. Y justo eso necesita 
España. Podemos, pero no seamos necios.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario